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Fotografía mosaico no disponible
Museo Casa Ric Palacio Barones de Valdeolivos
Inventario V0392
Clasificación Genérica Mobiliario de apoyo
Objeto/Documento Mesa escritorio
Tipología/Estado Bonheur du jour
Materia/Soporte Decoración: Laca rojo [No auténtica laca oriental, sino barnices europeos que trataban de imitar su aspecto. Esta técnica era conocida en España con el nombre de ´charol´ o ´charolado´. El color guinda era muy habitual.]
Estructura: Madera
Metal [Tiradores, cerraduras y apliques]
Técnica Lacado
Estructura: Carpintería
Dimensiones Altura = 93 cm; Anchura = 88 cm; Profundidad = 55 cm
Descripción Mueble que deriba tipológicamente de la mesa escritorio, está formado por mesa de pared y cajonera superior, lacado en rojo y decorado con motivos orientales dorados. La mesa tiene tablero rectangular con perfil sinuoso, friso con cajón y remate de perfil mixtilíneo, tanto en el frontal como en los laterales; el cajón está compartimentado. Patas cabriolé con pie en almohadilla.
La cajonera superior, con tablero y frente sinuosos, cuenta con tres cajones, siendo el mayor el central.
El mueble está pintado en rojo y decorado con varios motivos de chinerías: flores, aves exóticas, figuras humanas, paisajes, escenas... todo ello realizado con láminas de oro y perfilado en negro.
Uno de los cajones superiores conserva el escudete en forma de rocalla; el cajón inferior tiene dos tiradores de asas de cuello de cisne.
Datación 1776=1900
Lugar de Producción/Ceca Europa
Uso/función Decorativo y funcional (escribir y guardar documentos y útiles de escritura)
Bibliografía ABAD ZARDOYA, C.. El estrado: continuidad de la herencia islámica en los interiores domésticos zaragozanos de las primeras cortes borbónicas (1700-1759). Artigrama. Zaragoza: 2003.

ABAD ZARDOYA, C.. La vivienda aragonesa de los siglos XVII y XVIII. Manifestaciones del lujo en la decoración de interiores. Artigrama. Zaragoza: 2004.

AGUILÓ ALONSO, M. P.. Via Orientalis 1500-1900. La repercusión del arte del Extremo Oriente en España en mobiliario y decoración. El arte foráneo en España: presencia e influencia. Madrid: 2005.

HONOUR, Hugh. Chinoiserie: The vision of Cathay. Londres, 1961.

VV.AA.. Imágenes del mundo. Enrique Otal y Ric. Diplomático y viajero. Zaragoza: Gobierno de Aragón, 2009.
Clasificación Razonada Respecto a las formas, estilo y diseño del mueble podemos citar referencias dieciochescas como el rococó francés (estilo Luis XV), el estilo Reina Ana inglés o los diseños de Thomas Chippendale y Thomas Johnson. Entre las creaciones de estos dos últimos, además, podemos encontrar abundantes muebles de inspiración chinesca.

Cabe destacar la decoración figurativa chinesca del mueble, de composición y calidad técnica notable, realizada con láminas doradas (salvo las carnaciones, en otro tono, oscurecido con el tiempo).
Las llamadas chinerías (´chinoiseries´) son objetos artísticos realizados en Occidente con motivos y formas chinas reinterpretados bajo la visión europea para satisfacer el gusto por los objetos exóticos, ya que los auténticamente importados de Oriente resultaban aún muy caros.
Aunque los artistas y artesanos europeos trataban de imitar el aspecto -bien por formas, bien por colores o motivos ornamentales- de las piezas orientales (especialmente lacas y porcelanas, por ser las más valoradas) y también su clientela percibía claramente el exotismo en ellas, poco tenían que ver con el arte auténticamente chino. Esto resulta natural al tener en cuenta el proceso creativo, pasado por el tamiz de una mente occidental. A su vez, aquí radica la riqueza histótrico artísitica de estas piezas, al tratarse de algo nuevo a medio camino entre oriente y occidente; no son una mera copia, sino que estas reinterpretaciones poco a poco fueron creando una nueva tendencia decorativa que fundía elementos muy variados. Esta nueva corriente artística son las chinerías.
En origen, el principal difusor de esta moda fue Francia, donde la visita en 1668 del Rey de Siam a la Corte de Versalles de Luis XIV fue uno de los motivos que dieron lugar a esta moda. A lo largo del siglo XVIII y XIX se extendió por toda Europa, así como por distintas clases sociales (en principio sólo para la realeza y alta nobleza de gran poder adquisitivo, pero con el tiempo llegó hasta la acomodada burguesía decimonónica, que gustaba del confort y la decoración exótica para mostrar su estatus social y económico). Aunque en el siglo XIX y primeras décadas del XX el orientalismo se refleja en Europa en forma del exitoso fenómento conocido como ´japonismo´, es justo decir que la influencia de China pervive en las artes, la cultura y la sociedad occidental a distintos niveles, por lo que debería hablarse de chinerías también en esta época. Cierto es que esta influencia está mucho menos estudiada en la actualidad que el japonismo, que cuenta con numerosos y notables trabajos de investigación y divulgación.

En este mueble en concreto podemos apreciar claramente que se trata de una chinería, y no de una pieza verdaderamente china, por muchos motivos. Desde su forma (ya hemos citado algunas referencias europeas dieciochescas con las que se corresponde) hasta su técnica de lacado (mucho menos depurada, con barnices que imitan el efecto pero no proceden del auténtico árbol de la laca, ´rhus vernicifera´, ni siguiendo su delicado proceso de finas capas y capas de laca). En cuanto a los distintos barnices utilizados en Europa para imitar el aspecto lacado, debemos decir que fueron muy exitosos y recibían el nombre de ´charol´ en España y ´vernis Martin´ en Francia (en alusión a los hermanos franceses Guillaume y Etienne-Simon Martin). Su composición se basaba en el uso de aceites, copal (resina) y trementina de Venecia. El color rojizo del escritorio era denominado ´guinda´ en la documentación de la época y según documentación citada por C. Abad Zardoya, parece que en Aragón pudo haber un foco de artesanos especializados en ello durante el siglo XVIII. [1] [2]
Pero sobre todo, su fabricación europea se evidencia en la decoración. La manera en que se representan esos personajes supuestamente chinos, con sus vestimentas y sombreros, poco tienen que ver con cómo un artista chino los habría pintado, y responden claramente al estilo con el que se encarnaban en Occidente. Lo mismo ocurre con los elementos arquitectónicos -una balaustrada con jarrones- que no son sino reinterpretaciones o alusiones a Oriente sin excesivo rigor. Asimismo debemos destacar la escena representada y la actitud de los personajes, que nos hablan acerca de la construcción de estereotipos y clichés sobre culturas lejanas y en gran parte desconocidas. En muchas ocasiones, estos estereotipos se conciben desde la superioridad o el paternalismo hacia esas culturas, consideradas más primitivas o salvajes. En este caso parece evidente que así es, al mostrar a los personajes chinos en pleno ocio. Entre otras muchas, se tenía la idea de que era un pueblo poco trabajador que pasaba las horas en actitud complaciente, disfrutando en paisajes de exhuberante naturaleza.
A pesar de ésto, en ningún modo deben entenderse estas valoraciones como negativas, pues ya hemos citado que precisamente en esta mezcla de influencias, motivos y percepciones artísticas, radica el auténtico valor de estas piezas chinescas, convirtiéndolas en fiel reflejo de un momento histórico y un lugar determinado.

Su estado de conservación es bastante bueno, aunque es muy posible que sufriera repintes posteriores como las grecas geométricas doradas, de líneas más toscas que el resto de la decoración, que recorren el perfil del tablero de la mesa y la cajonera.
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1. "...el tono ´guinda´ se entiende característico de los charoles aragoneses", en ABAD ZARDOYA, C., ´El estrado: continuidad de la herencia islámica en los interiores domésticos zaragozanos de las primeras cortes borbónicas (1700-1759)´, en Artigrama, núm. 18, Zaragoza, 2003, p. 388.
A su vez, en este artículo la autora cita otra referencia a los charoles ´guinda´ en Aragón: "... En la Corona de Aragón es muy frecuente la silla que se acharola en un color guinda o verde oscuro, dorándose molduras y tallas", en JUNQUERA MATO, J. J., ´Mobiliario´ en AA.VV., ´Las Artes Decorativas en España, II´, vol. XLV Enciclopedia Summa Artis, Madrid, Espasa-Calpe, 1999, p. 431 [referido al mobiliario del siglo XVIII].

2. En el Palacio de los Varones de Valdeolivos, se halla una serie de muebles también de aspecto acharolado en tono ´guinda´, aunque más brillante y de seguro, distinta procedencia al escritorio. En el archivo del propio palacio hemos podido hallar documentación (´Inventario general de lo existente en la Casa del Ilustrísimo Sr. D. Pedro Mª Ric, Baron de Valdeolivos, del Consejo y Cámara de S. M. al tiempo de su fallecimiento en 29 de marzo de 1831 y de lo que se halló también existente en la Casa propia de la Almunia de S. Juan y Torre de Cofita´) que hace referencia a ellos como ".2 da pieza y Sala: Un canapé y cinco sillas de damasco de lana color encarnado, y las maderas del mismo color", ".Recibimiento Nº 1º: Dos mesas grandes de pino pintadas de encarnado, que pueden unirse a otras dos para días de convites", ". Rinconeras: dos rinconeras de pies, color encarnado y filetes dorados" y ".Pieza a la derecha Nº 2: Diez sillas de paja y pino, pintadas de encarnado".
Estas piezas corresponden a los números de inventario V0382 (canapé), V0383 hasta V0387 (conjunto de sillas), y V0398 hasta V0401 (mesas arrimaderas).
En el mismo documento se cita el mueble escritorio que aquí estudiamos también. Se le nombra como ".78. Otra [cómoda] chinesca con las cerraduras [no se entiende]. Sita en la pieza de la señora".
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